La noche del jueves 4 de septiembre, un atentado con explosivos sacudió la cuadra 7 de la calle Lizarzaburu, en la urbanización Las Quintanas, Trujillo. El estallido, vinculado a disputas entre bandas criminales relacionadas con la minería ilegal, dejó al menos 30 viviendas dañadas y dos inhabitables, según el COER La Libertad.
Vecinos relataron el fuerte estruendo y los destrozos que alcanzaron negocios y hogares, entre ellos una veterinaria cuya mampara, valorizada en cinco mil soles, quedó destruida. Aunque personal municipal acudió para empadronar las casas, los damnificados señalaron que las medidas son insuficientes frente al avance del crimen organizado en la ciudad.
El atentado se suma al ocurrido semanas atrás en la avenida Perú, revelando cómo barrios residenciales como Las Quintanas y Primavera se han convertido en objetivos de mafias que buscan extorsionar a empresarios y familias. La población exige acciones firmes, al advertir que la inseguridad ha convertido a Trujillo en una de las ciudades más peligrosas del país.









