Escribe: Lizette Ramírez

Aunque en las últimas semanas ya no haya dado mucho qué hablar, la excongresista por La Libertad, Rosa María Bartra, vuelve a ser la protagonista de la noticia luego que el ingenio peruano le diera donde más le duele: colocar la imagen de su rostro en cientos de muñecos para quemar en año nuevo.

Rosa, quien quiere ser otra vez congresista, en su momento defendió a capa y espada a la bancada de Fuerza Popular pero, una vez disuelto el Parlamento, saltó del barco y ahora ya no es más naranja, sino amarilla. Al parecer, esta señora ya no discrepa con Luis Castañeda Lossio, porque ya se le olvidó que, cuando presidía la Comisión Lava Jato, lo investigó y citó hasta en tres oportunidades por presuntas irregularidades cuando este era alcalde de Lima. Y es que eso tiene la política, crea caraduras y aquí un ejemplo.

Por esto y más, Rosa seguirá siendo blanco de ofensas, burlas y rechazo por miles de peruanos. Tal vez se lo ha ganado. Mientras tanto, ¿ya pensaron a quiénes más vamos a quemar este 31?