El escenario global actual exige que el Perú refuerce su estrategia comercial frente a los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos. Siguiendo el ejemplo de China, nuestro país puede impulsar un enfoque de negociación basado en beneficios mutuos, priorizando el diálogo técnico y la cooperación para mantener su competitividad y ampliar su acceso al mercado norteamericano.
Plataformas como APEC y la Alianza del Pacífico ofrecen al Perú la oportunidad de consolidar su liderazgo regional, fortalecer alianzas y elevar su voz en la negociación de condiciones arancelarias justas. Estas instancias permiten construir una agenda comercial más sólida, orientada a una integración equilibrada con Estados Unidos y Asia.
Inspirándose en el modelo chino de diplomacia económica, el Perú puede demostrar que la cooperación “win to win” es el camino para crecer juntos. Promover beneficios compartidos, diversificar mercados y asegurar estabilidad comercial serán claves para un futuro económico sostenible.










