Escribe: Lizette Ramírez
Foto: Randy Reyes

Si Elidio Espinoza se fue con roche después de sus cuatro años de gestión municipal, no solo por el tema del Escuadrón de la Muerte, sino por la tremenda ineficiencia como autoridad edil, Daniel Marcelo está apunto de terminar su primer año como alcalde de Trujillo con una escandalosa desaprobación, varias denuncias en su contra y, como cereza del pastel, sentenciado en segunda instancia por la Corte de Justicia de La Libertad, por el sonado caso Bloqueadores.

Pero ¿qué ha hecho que este señor pierda tanta credibilidad y sea calificado hasta de inepto e incapaz por miles de trujillanos?

Daniel Marcelo no ha tenido la capacidad de hacer sostenible ninguna acción municipal en estos primeros 365 días. «Vamos a sincerar (el número) los verdaderos ambulantes y reubicarlos. Solicitaremos el terreno que está a lado del local del Proind para hacer una cochera de cuatro niveles y en los aires las galerías», declaró en un medio local, asegurando que el tema del comercio ambulatorio era tan simple como hacer galerías y mandar a cada uno de esos vendedores a ocupar puestos y así, ¡oh, milagro!, las calles se iban a liberar. Pero se equivocó. Daniel Marcelo no ha sabido encontrar, ni siquiera, un indicio para dar solución a un problema social que esconde mafias, intereses políticos y delincuencia. Es por eso que seguimos viendo a los invasores de Sinchi Roca, Atahualpa y Zela más empoderados que nunca, ignorando a la autoridad, haciendo lo que se les da la gana.

Los informales le ganaron a Daniel Marcelo, se lo llevaron de encuentro, lo hicieron ceder. ¿Falta de policías? Tal vez. Ojo, pero tampoco hizo lo que prometió cuando era candidato: reubicar a estos señores. ¿Dónde está el empadronamiento del que tanto se habló? Parece que nunca existió.

¿De qué sirvió tanto despliegue policial y de serenazgo para tener libre de ambulantes la avenida España por algunos meses? ¿Para qué?, si al final muchos de ellos se fueron a ocupar Atahualpa. ¿Dónde está la sostenibilidad? ¿Dónde está la autoridad? No está, no existe.

Lo lamentable es que, a partir de esto, nacen consecuencias, solo para mencionar un par: el tráfico y el desorden vehicular, por ejemplo. Ante esto, se han puesto a pensar, ¿qué garantías de seguridad nos ofrecen nuestras autoridades (las que nosotros mismos elegimos)? ¿realmente existe un compromiso con la población para liberar las calles ocupadas de vendedores informales? O, ¿es un tremendo paseo para seguir dilatando el tiempo?

Se viene el segundo año, Marcelo sigue en la cuerda floja, podría dejar el sillón edil en cualquier momento y ser reemplazado por el exalcalde de Huanchaco y ahora teniente alcalde, José Ruiz Vega. Frankie Ruiz, el salsero puertorriqueño decía en una de sus canciones más famosas que «la cura resulta más mala que la enfermedad», en este caso, señores, aplica perfectamente. Espero equivocarme.