Bárbara Madueño Huayhua, una madre de 31 años de La Joya, Arequipa, fue asesinada brutalmente por su expareja, a pesar de haber denunciado en 15 ocasiones la violencia física y psicológica que sufría, sin recibir protección efectiva por parte de las autoridades.
El agresor, Elisban Huillca Ccahuana, de 30 años, violó las medidas de protección al ingresar a la vivienda de Bárbara con engaños, donde la ahorcó y quemó su cuerpo. Esta tragedia ocurrió frente a la inacción de un sistema que falló en protegerla. Bárbara deja dos hijos pequeños, de 3 y 10 años.
Esta historia revela la grave falla institucional en la lucha contra la violencia de género y debe romper el silencio que normaliza el sufrimiento de muchas mujeres. No es un caso aislado, sino una problemática que requiere atención urgente.
Se exige justicia para Bárbara y medidas reales de protección para todas las víctimas de violencia. Es fundamental que esta historia no quede archivada, sino que se convierta en un llamado a la acción y al cambio.









