La Contraloría advirtió que los proyectos en las quebradas San Ildefonso y San Carlos presentan importantes demoras y carecen de medidas de protección frente a eventos climatológicos. Especialista Carlos Bocanegra explicó implicancias de nulo trabajo en prevención.
Las obras públicas en el país continúan enfrentando retrasos y sobrecostos que afectan su ejecución, sin que ello represente una mejora en la calidad de la infraestructura. En Trujillo, esta situación genera preocupación debido a la cercanía del Fenómeno El Niño 2026-2027 y al lento avance de las obras de prevención en las quebradas San Ildefonso y San Carlos, que protegerán a unos 800 mil habitantes de posibles huaicos e inundaciones.
La Subgerencia de Control de Megaproyectos de la Contraloría advirtió que la obra de la quebrada San Ildefonso no cumple con el cronograma previsto. El proyecto, ejecutado por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), registra un avance real de 67,01%, cuando debió alcanzar el 96,37%. Además, el órgano de control alertó que no se ha implementado un plan para proteger los trabajos frente a eventos climatológicos extraordinarios.
«Si no se conoce y no se sabe cómo manejar el tema climático, ninguna de las actividades humanas productivas principalmente va a tener éxito. No olvidemos que los efectos de El Niño ya lo estamos viviendo. Trujillo, capital del calzado, esta actividad colapsó, al igual que la textilería y la pesca ha disminuido dramáticamente generado un efecto negativo en la gastronomía», aseguró el biólogo pesquero Carlos Bocanegra.











