Washington, bajo la administración de Donald Trump, notificó a Lima que los F-16 Block 70 están “listos para la venta”: el Departamento de Estado autorizó una posible operación valuada en US$ 3,420 millones para modernizar la flota de combate del Perú.
La Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa informó al Congreso estadounidense, un trámite que habilita negociaciones gobierno a gobierno y con contratistas, pero no equivale a un contrato firmado. El mensaje: Estados Unidos pone su carta sobre la mesa mientras el Perú termina de definir su hoja de ruta para renovar capacidades aéreas.
El paquete propuesto contempla 10 F-16C y 2 F-16D Block 70, más motores, radar AESA, sistemas de misión, armamento aire-aire inicial y soporte logístico, entrenamiento y repuestos. Se trata de la versión más avanzada del Viper en producción, con aviónica de última generación y mejoras estructurales orientadas a extender la vida útil.
Desde Washington señalan que la operación no alteraría el equilibrio militar regional, pero sí reforzaría la interoperabilidad y la vigilancia del espacio aéreo peruano. A partir de aquí, Lima deberá evaluar costos de ciclo de vida, cronograma de entrega y eventuales offsets industriales, además de las implicancias presupuestales de un programa de esta envergadura.
La decisión final queda en el Ejecutivo peruano. Si se concreta, seguirá una fase de negociación detallada para precisar equipos, cantidades y plazos; si no, la autorización quedará como una ventana abierta que el Perú puede o no aprovechar según sus prioridades estratégicas y fiscales.











