La motivadora historia de Pablo Acuña ya es viral en redes sociales.
Nació sin brazos ni piernas, y tuvo que criar solo a sus dos hijas después de que su pareja lo abandonara cuando la menor tenía cuatro meses y la mayor, tres años. Ante el impedimento físico, Pablo es trasladado en una especie de carretilla, ya que nunca tuvo independencia total. Afortunadamente, contó con la ayuda de su mamá, Ignacia del Valle, quien a su vez tuvo que criar a seis hijos.
Actualmente, Pablo se encuentra en un delicado estado de salud y por ese motivo su hija menor, Élida, de 26 años, decidió dejar su vida en Argentina para regresar a Paraguay y cuidar a su papá. «No puede moverse solo, depende de otra persona hasta para ir al baño. Pero sí puede atender su celular marcando con la nariz, y de la misma forma también usa el control de la tele», contó Élida.
Por otro lado, se refirió a la personalidad de su padre y lo describió como alguien «a quien nunca vi triste. Siempre está alegre y me da consejos muy sabios, pese a que nunca fue a la escuela. Es una persona muy inteligente, yo lo admiro».
La historia de Pablo es un ejemplo de superación y amor incondicional. A pesar de las dificultades, él crió a sus hijas y les enseñó valores importantes que hoy en día siguen llevando adelante. Ahora, gracias al amor y el compromiso de su hija Élida, puede continuar recibiendo el cuidado y el amor que se merece.










