Trujillo. Se clausuró un peladero de pollos por funcionar de manera ilegal y sin autorización edil, provocando el malestar e intranquilidad de los ciudadanos.

El local, ubicado en la urbanización La Marquesa, había sido clausurado de manera definitiva el año pasado; sin embargo, tras las denuncias y quejas constantes de los vecinos, personal de la Municipalidad Provincial de Trujillo constató que dicho establecimiento continuaba en actividad, haciendo caso omiso a la medida que se le había impuesto.

De igual manera, se procedió al cierre de una panadería, en la urbanización Alto Mochica, por desarrollar actividades distintas a su giro comercial, y de una bodega que permitía el consumo de bebidas alcohólicas en la vía pública, en la urbanización Daniel Hoyle.

Ambos negocios fueron clausurados temporalmente por 30 días calendarios.