Cuando los periodistas cubren crisis, tragedias y desastres se enfrentan a un complejo desafío: cómo entrevistar a las víctimas sin causarles un daño adicional y cómo cuidar su propia salud mental en el proceso.

Olga Symanovych – Global Investigative Journalism Network

El Centro Dart es una de las principales autoridades mundiales en periodismo y trauma. Durante la 11ª Conferencia Mundial de Periodismo de Investigación, la Dr. Cait McMahon, directora del Dart Center Asia-Pacífico, abordó algunos de los problemas psicológicos que los periodistas de investigación pueden enfrentar en el desarrollo de su trabajo – y algunas formas de minimizarlos. Esta semana, GIJN volvió a hablar con la doctora McMahon y con el director ejecutivo del Centro Dart, Bruce Shapiro, sobre cómo las pautas de reportería que el centro ha estado enseñando sobre cómo lidiar con el trauma pueden aplicarse a la actual pandemia mundial de coronavirus.

Durante un desastre natural o un brote de violencia, un periodista – como un psicoterapeuta – a menudo asume el papel de un testigo que, a veces, puede experimentar horror, rabia y desesperación similares a los que siente una víctima, dijo McMahon. Corre el riesgo de sufrir daño psicológico y esto puede sucederle en tres etapas diferentes de su trabajo: en primer lugar, como testigo o participante directo del evento; en segundo lugar, cuando se comunica y muestra compasión hacia las víctimas; y en tercer lugar, cuando cuenta sus historias – permitiendo así que sus experiencias pasen a través del reportero a una audiencia.

Aunque se pueden encontrar muchos de los mismos riesgos, la actual pandemia de coronavirus también difiere de un evento traumático como un tsunami o la explosión de una bomba, dijo McMahon: “Esta es una cosa invisible y rastrera que todos en el mundo están experimentando… estamos todos juntos en esto para bien o para mal”.

La directora del Centro Dart en Asia-Pacífico, Dr. Cait McMahon. Foto: Olga Simanovych

“Es diferente a cuando vas a trabajar en una historia sobre lo que le ha sucedido a otra persona, que puedes o no haber experimentado”, añadió. “Con esto, todos tenemos nuestra propia experiencia. En este momento, todos somos parte de la historia, aunque en diferentes grados. Eso significa que los periodistas necesitan estar más en sintonía con sus ansiedades y con las de las personas a las que entrevistan”.

McMahon y Shapiro aconsejan a los periodistas que adopten las siguientes estrategias para el cuidado de la salud mental antes, durante y después de abordar las historias traumáticas, incluyendo la cobertura del brote de COVID-19.

1. Antes: Prepararse para una historia traumática

No esperes hasta que ya estés inmerso en una historia, cuando puedes sentirte agotado y abrumado por las emociones. Elabora un plan de acción por adelantado que podrás seguir una vez que la historia esté en marcha.

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Plan maratónico de investigación

•             Planifica tus horarios de reportería. Decide cuándo harás la parte del trabajo más difícil, por ejemplo, por la mañana cuando tengas más energía.

•             Toma descansos.

•             Planea los momentos que requieren una profunda inmersión en la situación o cuando hagas entrevistas en profundidad.

•             Si es posible, haz la mayor parte del  trabajo que te demanda más, a nivel emocional, tan pronto como puedas y deja otras tareas más fáciles para después.

•             No leas, ni escuches, ni veas contenido traumático antes de irte a la cama.

•             Asegúrate de tener una sana rutina de sueño y de otras actividades de descanso regulares, como la natación, el yoga o estar en contacto con amigos.

•             Conoce tus límites, lo que te desestabiliza y tus puntos débiles.

•             Crea la costumbre de evaluar los riesgos psicológicos y físicos antes de comenzar un trabajo emocionalmente exigente.

•             Ajusta y actualiza tu cronograma, si las circunstancias lo requieren, para que el no poder cumplir con una  una fecha límite de entrega no te genere un estrés adicional e innecesario.

“El cerebro necesita tiempo de recuperación del estrés para no sentirse abrumado”, dijo Shapiro. “Es importante planear ahora, por ejemplo para integrar acciones positivas en tu día”.

Debes hacerte auto-exámenes psicológicos de manera regular. McMahon señaló que si recientemente has experimentado estrés, puedes ser más vulnerable. Ten en cuenta no sólo las experiencias recientes sino también los traumas de vieja data: eventos dramáticos, conflictos inter generacionales y situaciones personales que te han impactado a ti o a las personas que te importan. Estos eventos pasados pueden afectar tu presente. Y la entrevista con una víctima puede servir como desencadenante y hacer que tu trauma resurja en forma de flashbacks o sentimientos intensos de tristeza, ansiedad o pánico.

Exclusivo: entrevista con periodista en cuarentena por coronavirus

La doctora McMahon sugiere hacer un chequeo con el siguiente listado de preguntas, que puedes hacerte antes de programar una entrevista importante.

Listado para evaluar el riesgo psicológico

¿Me siento listo/a para sobrevivir a la ansiedad y angustia elevada de otras personas?  Sí            No

¿He tenido algún problema emocional o psicológico recientemente?                   

¿He tenido alguna pérdida personal últimamente?                        

¿Mis familiares tienen problemas de salud?                      

¿Algunas dificultades familiares, discusiones o enfermedades me han obligado a cambiar de planes?                    

¿Me siento más vulnerable que de costumbre?               

¿Me siento bien físicamente?                  

Los periodistas que se sientan vulnerables y ansiosos debido al distanciamiento social u otros trastornos personales durante el brote de coronavirus deben ser conscientes de sus propios factores desestabilizadores y buscar conexiones sociales y apoyo.

Resiliencia para reporteros en medio del distanciamiento social

•             Presta especial atención a cómo organizas tu día de trabajo y pon límites.

•             Busca oportunidades de afrontar esta situación positivamente, a través del humor o la solidaridad social, por ejemplo.

•             Revisa tu misión: tener un propósito claro y un sentido ético es útil para tomar buenas decisiones y sentirte bien con lo que haces cada día.

•             Hay que trazarse metas alcanzables, tanto personales como profesionales.

La preparación física también es crucial para cubrir el brote de COVID-19, incluyendo la obtención de máscaras, guantes y desinfectante para manos, equipos y superficies. McMahon señaló que algunos periodistas pueden sentirse incómodos o claustrofóbicos usando equipos de protección debido a traumas previos; en este caso deben hablarlo con sus jefes.

2. Durante: Trabajando con contenido traumático

Debido a las medidas de protección de COVID-19, es posible que tengas que limitar las entrevistas cara a cara por tu seguridad y la de tus entrevistados; McMahon sugiere que un mayor contacto visual puede ayudar a compensar la distancia física. Aún así la reportería virtual también puede ser traumática.

El trauma psicológico es, en primer lugar, una condición física. Aprende a leer tus reacciones físicas a situaciones traumáticas. Recuerda que los periodistas no son una excepción a estas reglas, dijo McMahon. Aconsejó a los reporteros que se conozcan a sí mismos, sus maneras de reaccionar y que se preparen con antelación.

La respuesta del cuerpo al trauma

•             Tu cuerpo entra en estado de alerta, como si estuvieras en peligro. Sus mecanismos de defensa se activan, afectando la química de tu cerebro.

•             Experimentas dolor y angustia… esto es normal.

•             Sentirás una reacción fisiológica y psicológica.

Si experimentas palpitaciones cardíacas rápidas, sudoración excesiva, llanto o incluso dolor físico, los psicólogos aconsejan que tomes más medidas para protegerte.

Medidas de autodefensa psicológicas

Si te sientes abrumado, haz un poco de ejercicio. Foto: Olga Simanovych

•             Haz una pausa y respira.

•             Da un paso atrás. Si es posible, sal de la habitación en la que estás, al menos por un rato. Haz un poco de ejercicio: salta o corre. El movimiento y el cambio de lugar pueden ayudar a normalizar tu reacción.

•             Si no puedes salir de la habitación, cambia la posición de tu cuerpo, asegurándote de sentarte lo más cómodamente posible y enderezar tu columna vertebral. Intenta sentir tu cuerpo de nuevo. En momentos de incomodidad psicológica, a menudo cruzamos las piernas o retorcemos las manos sin darnos cuenta. Estira las piernas y afloja los músculos.

•             Busca un polo a tierra. Descruza las piernas. Pon ambos pies en paralelo, siente el contacto con el suelo.

•             Haz un ejercicio de respiración. Inhala contando mentalmente hasta tres, sostén la respiración por cinco segundos y exhala durante ocho.

Los periodistas también deberían estar preparados para encontrar comportamientos inesperados durante estos tiempos sin precedentes. “Las ansiedades de la gente están saliendo de muchas maneras”, dijo McMahon. “Puede que no sepas cuáles son los detonantes de la gente. Si entrevistas a una madre en duelo, podrías ser más consciente de cuáles podrían ser sus causas, porque es algo muy preciso. Pero esta es una situación nueva”.

3. Después: Recuperarse de las historias emocionalmente agotadoras

Después de informar sobre una historia difícil, pregúntate si tienes alguno de los siguientes signos de malestar psicológico:

•             Ansiedad

•             Confusión

•             Sentirte aislada/o

•             Vergüenza

•             Culpa

•             Pasividad

•             Desesperación

•             Auto-condena

•             Sentirte desmoralizado/a

•             Sentimientos de traición

Recuerda que las historias complejas son maratones, no sprints, dijo McMahon. Los periodistas necesitan ir a su ritmo, variar su horario y el contenido de su trabajo, y hacer tiempo para la alegría y la risa. Algunas estrategias útiles que puedes emplear después de reportear una historia traumática incluyen la meditación, una sesión con un terapeuta o el ejercicio físico, según el Centro Dart.

Sobrevivir al trauma psicológico

•             No te apresures a transcribir una entrevista traumática inmediatamente; deja a un lado el material si puedes.

•             Varía los ángulos y enfoques, incluye historias de resiliencia y estrategias creativas de cómo lidiar con el problema, y proporciona un contexto que incluya las tasas de mortalidad pero también las cifras de recuperación.

•             Vuelve a tu plan de descanso y haz algo para desconectarte, como pasear al perro, hacer deporte, meditar o simplemente cenar con familia, amigos o colegas.

•             No te aísles, socializa. Busca a una persona con la que puedas compartir experiencias y encontrar soluciones. Discute cualquier problema que surja con tus colegas.

•             Hay que apoyarse mutuamente: brinda ayuda a tus colegas si han trabajado en una historia difícil.

•             Tómate el tiempo necesario para pensar tus respuestas ante la situación:¿por qué te ha impactado y qué puedes hacer para afrontarlo?

“Es realmente importante entender la naturaleza del estrés sostenido”, dijo Shapiro. “Si el estrés es implacable y prolongado, eventualmente tu desempeño cae y te quemas. Es importante tomar medidas proactivas para alejar nuestros cuerpos y mentes del estrés.” Los periodistas son personas resilientes, pero sólo somos humanos, añadió Shapiro. “Nuestros cerebros necesitan tiempo para recuperarse”.