Las revelaciones de Miguel Atala, exdirectivo de Petroperú, sobre cómo fue testaferro del expresidente Alan García provocaron que los parlamentarios por el Apra pongan en tela de juicio dichas declaraciones y pidan una corroboración fiscal. Ante ello, en su columna semanal, el periodista César Hildebrandt, director de Hildebrandt en sus trece, comentó que los partidos políticos que se aferran a la figura de un líder cuestionado están rumbo a desaparecer.

«Y si un partido político ata su futuro al pasado de un hombre enlodado ejercerá su derecho al suicidio», escribió.

En ese sentido, César Hildebrandt explicó que la muerte jamás cambia la historia, y así, el suicidio de Alan García no provocó que sus expedientes y acusaciones se borren, desaparezcan.

«Alguien que se mata huyendo de la justicia apela al pensamiento mágico. Cree que con ese gesto la compasión prevalecerá y que una tregua benévola terminará en un tratado de paz con la historia. El suicida que huye de sus felonías está convencido de que, desapareciendo, esfuma los expedientes y se limpia al paso de un ventarrón de niebla purificadora», sostuvo el periodista.

En otra parte de su columna publicada este viernes, Hildebrandt narra una anécdota con el escritor Jorge Luis Borges, quien le dijo alguna vez que la muerte no mejora a tanto.

Tras ello, mencionó casos de líderes políticos que murieron y sus malas acciones son recordadas hasta ahora, ya que la muerte «no altera la biografía del difunto», y en caso el Apra siga protegiendo a García, imitan su autodestrucción. «Hablaremos, entonces, de dos muertes por mano propia», finalizó.