Pedro Infante era visto como un hombre sencillo, humilde y con gran ingenio, por lo que su muerte impactó a sus seguidores en México. El cantante era también un ícono de la época de oro del cine mexicano, pues, además de la actuación y el canto, a Pedro Infante le apasionaba pilotear aviones. Prueba de ello son las más de 3 000 horas de vuelo que viajó al mando de diversas naves y su labor como socio de Tamsa-Transportes Aéreos de México S.A.

A los 39 años, el actor falleció mientras piloteaba una aeronave, tal y como lo había predicho a su productor Ismael Rodríguez. «Yo también voy a morir en un accidente de aviación», aseguró, luego de que la actriz Banca Estela Pavón perdiera la vida de esta forma.

El primer accidente aéreo antes de su muerte

Pedro Infante tenía 30 años de edad cuando quiso despegar del aeropuerto local una madrugada de 1947, en Guasave, Sinaloa, México.

Debido a que en la pista no había luz, el cantante solicitó a sus amigos que iluminen con las farolas de sus carros, pese a que estos le advertían que podría accidentarse.

No les hizo caso y subió a la avioneta monomotor Bellanca Cruisair con la que chocó en una cuneta. El accidente aéreo le provocó una herida en el mentón por el que tuvo que ser atendido.

El segundo accidente aéreo antes de su muerte

El 22 de mayo de 1949, Pedro Infante sufrió un segundo accidente aéreo mucho más grave que el primero, por lo que los medios de comunicación aseguraban que habría fallecido.

Se dio mientras viajaba en un Cessna bimotor T-50 junto a Lupita Torrentera, una joven bailarina con quien tuvo tres hijos.

La tragedia se dio porque la brújula de la aeronave se descompuso y empezó a volar sin rumbo. Cuando el combustible se acabó, el actor intentó aterrizar sobre un potrero de Michoacán que lo llevó a estrellarse contra un árbol. Se lesionó la cabeza y perdió la audición de un oído.

El tercer y crucial accidente aéreo de Pedro Infante que lo llevó a la muerte

El tercer accidente aéreo de Pedro Infante le causó la muerte. Sucedió el 15 de abril de 1957, cuando se encontraba en Mérida, Yucatán.

Según una de sus empleadas domésticas, el actor se encontró por la mañana con el piloto Víctor Manuel Vidal Lorca y el mecánico Marcial Bautista.

Con ellos abordó el avión de carga Consolidated B-24 Liberator. Pedro sería el copiloto bajo el alias de «Capitán Cruz».

Despegaron a las 7:30 de la mañana y, cuando se encontraban a 20 metros de altura, no pudieron seguir ascendiendo, por lo que la nave cayó en un barrio de Mérida. Todos murieron.