TRUJILLO. En una entrevista realizada por el diario El Correo, Daniel Robles López, excongresista aprista, coincide con la propuesta de que el partido de la estrella ingrese a una renovación y que sean los jóvenes los que tengan la prioridad en ocupar los cargos, pero aclara que los “viejos” no deben ser dejados de lado. Insiste en que se creen los comandos de acción en cada región del país, para reorganizar el partido. Al igual que otros “compañeros” sostiene que su máximo líder Alan García se quitó la vida por “salvaguardar su honor”.

Tras el fallecimiento de Alan García Pérez, han pedido la renovación del Partido Aprista Peruano (PAP) y que se dé prioridad a los jóvenes. ¿Qué opina?

Yo creo que Alan García estaba con esa intención, es decir buscaba un cambio dentro del partido, toda vez que había muchos malos manejos en distintas partes del país por parte de personajes ya conocidos que estaban tratando de usar el partido para beneficio personal y no permitir el ingreso de jóvenes y de nuevas figuras. La renovación creo que es necesaria e indispensable en toda institución. Lo que no es posible, y eso lo tengo que aclarar, es que dejen participar todos los que tienen cierta edad y solo participen los jóvenes como dirigentes.

¿Por qué piensa eso?

Porque eso trastoca el cambio, o sea el cambio tiene que ser progresivo. La experiencia de los que son antiguos les va a servir mucho a los jóvenes para que se vayan orientando porque sino  caeríamos en lo mismo, es decir por un lado alejamos a los mayores de edad y se la el manejo a los muchachos que no tiene mucha experiencia, entonces ahí se pueden cometer muchos errores que después vamos a lamentar.

Es cierto, el mismo secretario general regional, José Miranda, ha dicho que nadie está pidiendo que Mauricio Mulder, Jorge del Castillo, Mercedes Cabanillas, se vayan del partido, sino que ahora pasen a cumplir otras funciones dentro de Apra.

Claro, en algunos cargos donde ellos puedan transmitir su experiencia a la gente joven, pero el tema está en que no se deben ir los viejos, porque recuerda que hubo un candidato en Trujillo que decía yo no quiero saber nada con los viejos y eso es malo, porque, en primer lugar, los que tenemos cierta edad tenemos un poder de convocatoria, tenemos una imagen sembrada en la comunidad y vamos a tratar de trasladarlo a la gente joven.

La muerte de Alan García ha significado un golpe duro para el Apra, es decir ya no cuenta con su máximo líder. ¿Usted cree que hay algún cuadro que pueda asomarse a ocupar ese sitial?

Los cuadros van naciendo, van apareciendo. Ahora, en la medida de que ya no hay un líder como Alan García, entonces a nivel nacional empezarán a aparecer los cuadros medianamente jóvenes, jóvenes y también de peso. En este momento no hay un personaje que se pueda decir, ya se fue Alan y ahora le corresponde a él. Ese personaje no existe; lamentablemente estamos pasando por ese déficit porque no se promocionó a los jóvenes, porque hace muchos años no se abrió las inscripciones al partido. Hay jóvenes de 25 y 30 años que no están inscritos.

¿Quiénes deben asumir esa tarea de abrir los padrones y empezar la inscripción de estos jóvenes?

Mira, no hay dirigente, no existe en este momento dirigentes reconocido, ni en La Libertad, ni el el Cusco, en ningún sitio del país, todos están fuera de la ley. Entonces, lo que yo propongo y lo vengo diciendo desde hace ya más de dos años es que las bases se organicen y formen sus comandos de acción, tal como lo estipula nuestro Reglamento de Organización y Funciones (ROF) de nuestro partido.

¿Usted imaginó este fatal desenlace con Alan García?

No, de ninguna manera, nosotros teníamos a Alan García para rato. Oiga con 69 años de edad no se puede decir de que estaba acabado, por eso es que sus enemigos políticos desplegaron todo tipo de maniobras para disminuirlo y anularlo políticamente. Era algo impredecible, pero sí estoy seguro que en cualquier momento Alan iba a saltar nuevamente a la palestra. Yo creo que acá hay una mano negra que está tratando de limpiar el camino para hacerse de la presidencia de la República sin ningún obstáculo.

Pero si tenía todas estas posibilidades de volver a llega a la presidencia de la República, ¿cómo es que se quita la vida?

Nosotros entendemos a Alan porque él era un personaje que se valora. Quizá se valora mucho y otros dice se sobrevalora, pero yo no creo. Imagínate ser un personaje tan importante en el Perú e internacional, y sin ninguna razón, sin ninguna acusación, solo con supuestos le declaran una prisión preventiva. Y Alan ya lo había dicho a las personas más íntimas, “yo no voy a permitir que me metan a la cárcel. Prefiero matarme antes de ir a la cárcel”, él ya lo estaba diciendo. Él la ha hecho por honor, por el prestigio de él y de sus hijos.