Así de increíble es la situación que vive el Técnico de Segunda, PNP Romel Vásquez Olano, quien fue removido del área de Seguridad del Estado y puesto como vigilante de puerta en la comisaría de Ayacucho, luego de pedir a su superior que se le brinde los elementos de protección personal, como mascarillas y guantes, para realizar su trabajo según los protocolos de seguridad correspondientes ante la emergencia por el Coronavirus.

El agente policial contó en exclusiva a OvejaNegra que tiene más de 23 años de su vida como integrante de la Policía Nacional del Perú y es la primera vez que pasa por una situación tan injusta en la institución. “Lo más irónico de todo esto es que el propio Comando exige que al personal policial no debe faltarle, en ningún momento, las mascarillas cuando se tiene contacto con las demás personas”, expresó.

Justo pedido

Vásquez Olano relató que desde el pasado 16 de marzo, en que se inició la emergencia por el COVID-19, fueron designados a realizar diversas labores como servicio de calle, aceleramiento vehicular, operativos de intervención de personas y vehículos en puestos rotativos, en mercados y zonas de alto tránsito, sin otorgales los elementos de seguridad necesarios para evitar contagios.

Fue el pasado 21 de marzo cuando el agente PNP emitió un Acta de Ocurrencia de Servicios sobre la falta de implementación a su superior, el jefe de la Unidad de Seguridad del Estado, Capitán Dany Junior Atencio Castillo, sin embargo, el 27 de marzo se evidenció, según lo indicado por Mesa de Partes, que no se dio trámite a dicho documento. “Conversé con el capitán y me dijo que esperara a que termine con su trabajo y que luego le daría trámite a mi pedido”, contó Vásquez.

Fue el pasado 02 de abril en que, a través de un documento, Vásquez Olano fue puesto a disposición del área de Personal para el cambio respectivo. Fue en ese momento en que el agente policial habló con el encargado de dicha área quien le explicó que esta disposición se realizaba con el fin de que “su jefe no tomara represalias”.

Ante lo ocurrido, Vásquez Olano formalizó una denuncia ante Inspectoría para exigir que sea retornado a su puesto. “Yo estoy en Ayacucho donde, según los colegas, dicen que envían a todos los sancionados y malcriados. Y ese es el premio que yo recibo por reclamar algo justo”, indica.

En la actualidad, el miembro policial se encuentra laborando en las instalaciones de la comisaría de Ayacucho, a la espera de una explicación sobre lo ocurrido y una pronta reposición en el área que venía laborando desde hace unos meses. “Yo no tengo problemas con asumir cualquier responsabilidad, siempre y cuando esté dentro del marco legal y no de una manera arbitraria”, finalizó.