En 2010, el portal Wikileaks filtró un informe sobre el perfil psicológico del fallecido exmandatario Alan García Pérez que la Embajada de Estados Unidos en Lima elaboró en 2016.  El embajador de ese entonces, J. Curtis Struble, describió al expolítico como un gran orador, pero le atribuyó el defecto de «un ego colosal».

Curtis consideró un defecto que, decía, lo perjudicaba de manera sustancial.

“Un aspecto en torno al cual hay casi un acuerdo universal es que García tiene un ego colosal que le puede cegar ante los méritos o las buenas ideas y alternativas que vengan de otro que no sea él (…). El ego de García es su talón de Aquiles y podría tener consecuencias contraproducentes para el actual Gobierno, especialmente si no se vigila”, señalaba el diplomático.

En el documento secreto de 5 folios enviado al Gobierno de Estados Unidos, el diplomático americano advierte sobre los posibles «trastornos maníacos depresivos o desórdenes bipolares» de García.

«Se encierra en sí mismo y rechaza el contacto público durante días», indican personas de la Embajada. Asimismo, sostuvieron que el exmandatario siempre había sido alguien depresivo, y mantenía una tendencia a entusiasmos inesperados, hundimiento en el mal humor y abruptos cambios de opinión.

Los informes señalan que las especulaciones sobre la salud mental de García surgieron a raíz de la impopularidad en que devino, tras la crisis vivida durante su primer gobierno. El exembajador Curtis habla de la diferencia existente en la personalidad del expresidente cuando se relacionaba públicamente y en forma privada.

«En público tiende a impresionar con la pose majestuosa presidencial, sacando pecho, con la cabeza alta y brazos y manos gesticulando en una formal y casi coreográfica manera de un líder», indicó. En privado, sostuvo que García era informal, considerado y con encanto.

El documento detallaba que se trataba de un hombre desconfiado, con temor a la persecución, un problema que podría ser explicado, según decía, por las experiencias de su padre, Carlos García Ronceros, fundador del APRA encarcelado durante varios años.

Según indican, este pasado influyó en la formación de una persona con «tendencia innata y exacerbada a retener información y limitarla estrictamente a un círculo íntimo de colaboradores». Alan García Pérez se quitó la vida la mañana de hoy miércoles 17 de abril, luego de enterarse de una prisión preliminar en su contra.