FRANCIA. Aunque parezca un sector basado en la belleza, la apariencia e inicialmente inofensivo, la de la moda es una industria muy agresiva, la segunda más contaminante del mundo después de la petrolera. De ahí que cada vez más marcas y empresarios busquen que el ciclo de sus prendas sea más eficiente y limpio. Pero ya no es solo una cuestión privada: los países están empezando a tomar cartas al respecto, y Francia será uno de los pioneros en esta cuestión.

El país galo prepara una ley que prohibirá la destrucción de prendas que se queden fuera de la venta. La iniciativa parte de la Secretaría de Estado del Ministerio de Transición Ecológica, en concreto de Brune Poirson, su secretario. La norma nace de una idea de 2018 del primer ministro Edouard Philippe, que anunció 50 propuestas para poner en práctica iniciativas de economía circular. La iniciativa está en su fase final y se aprobará a finales de año.

Francia es uno de los países pioneros en políticas medioambientales, que hace un año decidió prohibir los platos y cubiertos de un solo uso, una decisión que meses más tarde se extendió a toda la Unión Europea.