El 84.7% del empleo en la pesca es informal, según Horizonte Laboral. A ello se suman tres meses consecutivos de caída de la producción pesquera y una reducción de 26.7% en el ingreso formal promedio del sector.
La eventual aplicación de la suspensión perfecta de labores ante los efectos del Fenómeno El Niño tendría un alcance limitado en el sector pesquero debido a sus elevados niveles de informalidad.
Según un informe de Horizonte Laboral, el 84.7% de las personas ocupadas en la pesca tenía un empleo informal durante el segundo trimestre de 2026. Al no mantener una relación laboral formal, este grupo no estaría cubierto por un mecanismo diseñado para suspender temporalmente las obligaciones derivadas de contratos laborales vigentes.
La suspensión perfecta permite detener temporalmente la prestación de servicios y el pago de remuneraciones sin extinguir el vínculo laboral.
Ocho de cada diez trabajadores son informales
El problema no es reciente. Horizonte Laboral señala que “en todo el periodo mostrado, al menos ocho de cada 10 personas ocupadas en pesca tenían empleo informal”.
Esta situación plantea una dificultad adicional ante una eventual paralización de actividades ocasionada por El Niño: una gran parte de los trabajadores pesqueros carecería de la protección asociada a un vínculo laboral formal.
Producción pesquera acumula tres meses de caídas
El escenario se produce además en medio de una contracción de la actividad pesquera.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la producción del sector cayó 51.9% en junio, 27.4% en julio y 17.3% en agosto, acumulando tres meses consecutivos de resultados negativos.
Los ingresos de los trabajadores formales también se han reducido.
De acuerdo con cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el ingreso formal promedio del sector pasó de S/ 4891 en julio de 2025 a S/ 3586 en julio de 2026.
La diferencia representa una caída de 26.7% en un año.
Suspender el trabajo también puede significar quedarse sin ingresos
Horizonte Laboral advierte que mantener vigente un contrato durante una paralización no necesariamente garantiza protección económica para el trabajador.
“Una persona puede conservar su empleo y, aun así, quedarse sin ingresos durante una paralización”, señala el informe.
El análisis menciona experiencias internacionales, como la de España, donde mecanismos de suspensión temporal acompañados de respaldo económico contribuyeron a una mayor conservación de puestos de trabajo en pequeñas empresas.
En el caso peruano, una eventual aplicación de la suspensión perfecta en la actividad pesquera tendría que enfrentar dos problemas simultáneos: el elevado nivel de informalidad laboral y la pérdida temporal de ingresos de los trabajadores formales afectados por una paralización.









