En un Parlamento sin mayoría absoluta, construir acuerdos entre bancadas será la condición mínima para convertir el optimismo actual en inversión y empleo concretos, un reto que cobra especial relevancia en el norte del país, donde las empresas ya proyectan la mayor inversión del año.
La coordinación entre el Ejecutivo y las distintas fuerzas políticas del Congreso será clave para reducir la incertidumbre y sostener la confianza necesaria para atraer inversión privada, generar empleo y mantener el crecimiento económico. El economista Raúl Vegas Morales sostuvo que la falta de acuerdos puede alejar nuevas inversiones. «Necesitamos que dialoguen todas las fuerzas políticas para definir hacia dónde queremos llevar al país», afirmó, y destacó que la estabilidad política aumenta la predictibilidad y favorece la llegada de capitales.
La necesidad de mantener este entendimiento cobra mayor relevancia ante la recuperación de las expectativas empresariales: la confianza alcanzó 72.1 puntos en julio, su nivel más alto desde 2017, según el BCR. Ese optimismo también se refleja en el norte del país, pues según la Encuesta de Expectativas Regionales del BCRP, las empresas de esa macrorregión —que incluye a La Libertad— proyectan una inversión de 82 puntos a doce meses, la más alta entre las tres macrorregiones evaluadas, pese a que su producción actual cayó a terreno pesimista (39.3 puntos) en junio.
El economista Álvaro Bardales atribuyó parte del repunte nacional a la menor incertidumbre política. «Mayor consenso, mayor diálogo y va a ser lo óptimo para mantener este estado de optimismo», señaló. Para Guillermo Chang, docente de la Universidad de Piura, este escenario debe traducirse en decisiones concretas: «Yo llamaría a los partidos políticos a dejar de lado los intereses propios y partidarios».











